En sus orígenes Viana do Castelo era un pequeño poblado llamado Átrio que ya disponia de puerto. Este puerto ya tenía una actividad mercantil significativa además de su importancia defensiva por su estratégica situación, en la desembocadura del rio Lima.
El rey Alfonso III decidió concentrar en la nueva población de Viana , toda la población de la parroquia de Sao Salvador que se componia de las villas de Castro , Figueiredo y Átrio. Para ello el 18 de Junio de 1258, otorgó el título de villa a Viana , mediante un documento llamado Foral.
La ciudad vive su mayor esplendor económico durante los siglos XVI , XVII y XVIII, gracias al comercio de azúcar y oro proveniente de la colonia de Brasil.
Este esplendor económico se traduce en la construcción de casas blasonadas , palacetes , iglesias y monumentos de gran valor artístico , que se han conservado hasta nuestros días.
En Viana han quedado reflejados estilos arquitectónicos de varias épocas. Son los estilos Manuelino , Manierista , el Barroco Joanino o el Rococó.






Vista de Viana do Castelo desde el mirador de Santa Lucia